El componente esencial para fundir metales no ferrosos
En el ámbito de la joyería y la investigación de materiales, disponer de recipientes fiables determina la calidad del producto final. Este vaso térmico de grafito destaca por su versatilidad en hornos de inducción o de resistencia. Su masa térmica equilibrada retiene el calor de manera uniforme, permitiendo que el aluminio y el latón se licúen de forma homogénea, evitando zonas frías que estropeen la colada.
Control total en entornos de laboratorio pequeños
El manejo de metales líquidos a más de mil grados requiere herramientas ergonómicas. El formato exterior facilita el agarre seguro con tenazas, mientras que su configuración interna con paredes gruesas previene la erosión química provocada por los flujos de fusión. Con una capacidad de 30 ml, es la solución perfecta para talleres pequeños que buscan resultados repetibles y limpios.
- Seguridad mejorada: Labio superior elevado para contener burbujeos inesperados.
- Eficiencia energética: Transferencia de calor directa que disminuye el tiempo de espera en el horno.
- Durabilidad probada: Estructura sólida resistente a la oxidación a alta temperatura.